FRITZ LANG
11.01.2012 – 16.02.2012
Fritz Lang, expresionista
Fritz Lang es ante todo conocido por "Metrópolis" (1927), una gran superproducción futurista que se ha puesto de moda por el hallazgo de escenas perdidas en un archivo de Buenos Aires, lo que ha permitido una casi completa reconstrucción de la versión original de más de dos horas y media.
Pero desgraciadamente, el resto de su filmografía alemana del periodo mudo es menos conocido por las nuevas generaciones aunque en los últimos años se han restaurado y puesto a la venta "Los Nibelungos", "Spione", "La mujer en la luna" o "El Doctor Mabuse".
No cabe duda de que Lang fue uno de los cuatro grandes creadores del cine alemán, junto a Murnau, Pabst o Lubitsch. Logró trabajar con grandes presupuestos y casi total libertad al ser el director favorito de Erich Pommer, el más importante productor de la UFA que entre los años veinte y cuarenta era la mayor productora cinematográfica de Berlín.
Era un perfeccionista y un total dictador en el estudio. Los eléctricos le detestaban y, ya en Hollywood, se hizo una colecta entre los actores durante un rodaje para regalarle un látigo en su cumpleaños, un regalo envenenado entre la broma y la protesta.
Pero para él el cine y la creación estaban muy por encima de los problemas personales, simplemente los que trabajaban con él debían plegarse a sus ideas, la mano de obra debía seguir los dictados del cerebro creador. Son las mismas ideas que encontramos en su película "Metrópolis" (1927).
Judío de nacimiento, como Pommer, no era practicante ni creyente y el judaísmo no es apreciable en sus películas. Lo que sí es muy evidente es su interés por la pintura y la arquitectura. Nacido en Viena, en su cine se aprecia la recreación de la arquitectura y el diseño vienés de inicios del siglo XX. En su película "Los Nibelungos" (1924), toda su peculiar estética está copiada directamente de las ilustraciones para esa obra de Otto Czeschka al que no sé si consultaría (murió en 1960) pero que, desde luego, no aparece ni en los títulos ni en la publicidad de la película. Las escenas de la muerte del dragón, al no estar presentes en las ilustraciones de Czeschka de 1909, se copiaron de las de Arthur Rackham de 1911. Como vemos en esa época los derechos de autor no estaban muy protegidos. En "Metrópolis" el diseño "futurista" está inspirado en el diseño vienés modernista de la Sezession. Lang estudió pintura y cuidó particularmente la imagen, tanto en la fotografía como en las composiciones y en todos los detalles y elementos plásticos: los decorados, el vestuario y los objetos.
Fue también escultor y han llegado hasta nosotros algunas esculturas que realizó en Eslovenia durante la Primera Guerra Mundial. Las influencias de su maestro, Julius Diez, se descubren en varias de sus películas así como las referencias a numerosos pintores. En "Las tres luces" descubrimos pinturas de Friedrich reproducidas con actores y decorados y de nuevo imágenes tomadas de Czeschka. Imágenes de otros pintores como Hans Thoma son también fácilmente reconocibles en sus películas. Para Lang, como para Murnau, el cine era un lenguaje de imágenes que debería recurrir a la pintura como principal fuente y antecedente con siglos de experiencia en el arte de la imagen.
Pero su cine era mucho más que simple pintura en movimiento, poco a poco fue creando un lenguaje basado en la fuerza de las imágenes que atrapaba intensamente al espectador.
8 grandes títulos
Las películas que van a verse en este ciclo son las más importantes de la obra de Lang en el periodo mudo: "Las arañas" (1919 y 1920) es una serie de aventuras en dos capítulos al estilo de las que pocos años antes estaban en boga en Francia, como "Fantomas" o "Judex" de Feuillade, o de series americanas como las de "Perla Blanca", pero con elementos muy peculiares, a veces tomados de las novelas de aventuras de Karl May, al que Lang admiraba y a menudo procedentes del gusto de Lang por el orientalismo.
La gran sorpresa que nos da la visión de "Las arañas" es reconocer en el personaje protagonista a un claro antecesor de Indiana Jones. No creo que quede ninguna duda de la influencia que estas películas tuvieron sobre George Lucas, que también copió el diseño del robot de "Metrópolis", la falsa María, para su C-3PO de "La Guerra de las Galaxias".
El gusto de Lang por el orientalismo puede verse en otras dos de las películas presentadas. "Harakiri"(1920), que es una curiosa versión de Madame Butterfly visualmente muy bella y en una de las tres historias de su magnífica película "La Muerte cansada" o "Las tres luces" (1921). Esta película nos descubre otra de las claves de los gustos de Lang: la literatura fantástica del Romanticismo Alemán. "Las tres luces" fue uno de sus grandes éxitos e impactó en el público y los productores de los EEUU. Douglas Fairbanks copió en su "Ladrón de Bagdad" (1924) las escenas de la alfombra voladora.
Poco a poco Lang fue consiguiendo rodar películas de más alto presupuesto y gracias al apoyo de Pommer pudo hacer una superproducción para UCO film, la productora de los hermanos Ullstein.
Estos hermanos eran editores de revistas y diarios de gran tirada en Berlín en los que publicaban novelas por entregas. Decidieron asociarse a Pommer para llevar a la pantalla algunos de sus best sellers. Tras rodar con Murnau "Schloss Vogelöd" (1921) decidieron producir la novela "El Doctor Mabuse" (1922) en dos capítulos o partes. Esta excelente película nos presenta un repertorio de todos los temas que más tarde aparecerán en las películas sonoras de Lang y dará lugar a dos secuelas dirigidas por el director: "El Testamento del Doctor Mabuse" (1933) y "Los crímenes del Doctor Mabuse" (1960) y también a otras de inferior interés realizadas por otros directores. En "el Doctor Mabuse" un personaje pregunta a otro su opinión sobre «la nueva moda del expresionismo». Eso era para Lang el expresionismo: simplemente una moda que no le interesaba demasiado. El pintor que Lang realmente admiraba y del que incluso coleccionaba obra era Egon Schiele, austriaco y sezessionista. Lang incluso pintó cuadros siguiendo su estilo y conocemos un interesante autorretrato en el que se revela como un claro seguidor de su maestro. El cine de Lang nada tenía que ver con el expresionismo, como tampoco tenía nada que ver el cine realista de Murnau con esa corriente, aunque tradicionalmente se les considere a ambos como los grandes maestros del "expresionismo". Este malentendido se produjo muy tempranamente en Francia y después en EEUU. La llegada a estos países de "El gabinete del Doctor Caligari" hizo que fuera de Alemania se interesaran por ese cine y que comenzaran a importar más cine alemán al que calificaban de "expresionista" como una coletilla que facilitaba su venta.
Para los Ullstein trabajaba también una escritora que publicaba novelas y que escribía guiones de cine, Thea von Harbou. Thea y Lang se casaron y escribieron juntos los guiones de todas las películas que Lang rodó en Alemania hasta que el triunfo del nazismo le obligó a emigrar a EEUU. Thea se quedó en Alemania trabajando con los nazis.
Cuando años más tarde unos jóvenes críticos de cine franceses entrevistaron a Lang en Paris, el director se defendió de los claros contenidos pronazis o al menos prenazis de "Metrópolis", atribuyéndoselos a la señora von Harbou, aunque reconoció que él había rodado la película sin ninguna imposición. Lo cierto es que también había colaborado en el guión.
Es sabido que las diferencias entre Lang y Harbou que condujeron a su separación no fueron ideológicas sino mucho más simples. Lang era un mujeriego que se sentía muy atraído por sus bellas actrices y tuvo un romance con la actriz Gerda Maurus, actriz protagonista de "Spione" y de "La mujer en la luna", ante las mismas narices de Thea.
Llegó incluso a llevarla a vivir a su casa. Eso fue lo que colmó el vaso. Sin embargo Lang y Thea siguieron trabajando juntos en los guiones de las dos siguientes películas del director. El trabajo es el trabajo y su colaboración les resultaba muy lucrativa. "Los Nibelungos" fue una enorme superproducción pero fue superada con creces por "Metrópolis". Tras la gran Guerra de 1914 a 1918, los aliados vencedores cerraron sus fronteras a los productos alemanes, incluido el cine que tuvo que buscar mercados en Sudamérica y el Norte de Europa, y exigieron el pago de una deuda enorme, una compensación por los daños de la guerra que sumió a Alemania en una gran crisis. La inflación de 1922 dejó en la miseria a la población y el desempleo y el hambre produjeron una situación insostenible. La industria de cine también se resintió y en los años siguientes la UFA se vio obligada a buscar nuevos mercados.
Se trató de entrar en el enorme mercado americano y se llegaron a acuerdos de distribución primero con Universal (en manos de alemanes) que distribuyó "El último" de Murnau, primera costosa operación de prestigio preparada por Pommer, y más tarde, con Metro y Paramount.
La UFA gastó todo su dinero en la producción de dos grandes películas diseñadas para entrar por la puerta grande en el dificilísimo mercado americano: "Fausto" (1926), dirigida por Murnau, con efectos especiales nunca antes vistos y que fue distribuida en EEUU por Metro; y "Metrópolis", de Lang con impresionantes decorados, preparada para ser distribuida por Paramount.
Eran las dos películas escaparate de la gran industria de cine alemana que demostrarían que estaba a la altura e incluso que podía superar a la americana. La gran ciudad futurista de "Metrópolis" estaba inspirada en Nueva York y sus rascacielos. Al menos eso es lo que dijo Lang a Peter Bogdanovich en 1965: que se había inspirado en el viaje que hizo con Pommer en trasatlántico en noviembre de 1924: «Miré las calles – las luces brillantes y los altos edificios- y allí concebí "Metrópolis"», aunque realmente para esas fechas el guión ya estaba escrito. Pero sin duda la estética de la película se decidió en ese viaje y la propia estructura de la ciudad de "Metrópolis" con la gran sala de mandos, los ricos ociosos en los pisos altos abiertos al sol y los oscuros subterráneos con obreros que manejan enormes calderas de vapor, recuerdan demasiado a un enorme transatlántico como el que llevó a Lang y Pommer a EEUU.
Tras la espectacular grandilocuencia de "Metrópolis" su siguiente película "Spione" (1928) queda necesariamente relegada a una obra menor, pero es una gran película y en muchos sentidos mucho más creativa y llena de hallazgos visuales que "Metrópolis".
"La mujer en la luna" (1929), en cambio, se resiente de un guión demasiado inconsistente y vacío que eclipsa los méritos visuales de la película.
La posibilidad de ver estas ocho películas nos permite seguir la evolución del lenguaje cinematográfico de Lang y descubrir los elementos temáticos y visuales que se repiten en su cine.
El cine de Lang está recorrido de extrañas obsesiones que han contagiado a numerosos cineastas como la presencia de los pasadizos o ciudades subterráneas, habitadas por gentes ocultas que vemos en "La arañas", en "Metrópolis" o en "La tumba India". La influencia de estos mundos paralelos subterráneos ha llegado hasta el cine actual y, por poner un único ejemplo, está presente en "Hellboy II" (2008) de Guillermo del Toro. Los decorados monumentales, como esa ciudad gigantesca de "Metrópolis", que podemos reconocer en "Blade Runner" (1982) de Ridley Scott. Las sociedades secretas que mueven los hilos del mundo o de una comunidad, las fuerzas oscuras y el ocultismo, que Lang detestaba...
La presencia de fuerzas oscuras y creencias y religiones anticuadas como las catacumbas cristianas y la catedral de "Metrópolis", olvidada como un extraño museo de los pensamientos antiguos y absurdos, para la cual Lang echó mano de imágenes de una de sus novelas favoritas "Nôtre Dame de París", de Victor Hugo. Lang era cualquier cosa menos religioso. Le divertía decir «de una cosa estoy seguro, cuando muera no iré a ningún Paraíso» y en su cine combatió las creencias y morales primitivas y simplistas que arrastran a las masas y les conducen a la destrucción o al linchamiento de los otros.
La justicia está por encima de cualquier ley impuesta. El mal es un defecto, una ausencia de conocimiento como la de los obreros de "Metropolis", una enfermedad como las pulsiones del asesino de "M" o la locura de "Mabuse". La inteligencia movida por una obsesión, por ejemplo del poder, produce los grandes genios del mal. El mal es una simple falta de salud mental.
La impotencia del hombre para vencer en su lucha contra los elementos que le acorralan en su vida es el tema del Destino muy presente en Lang. Y el primer gran enemigo es la Muerte, el Destino del que no puedes zafarte y al que no puedes vencer. Pero lo que da sentido a la vida del hombre es la lucha contra ese Destino impuesto.
La llegada del sonido supuso para Lang la posibilidad de trabajar con un nuevo medio que rápidamente dominó, realizando una de sus mejores películas "M" (1931), para mi gusto la mejor de todas, y a continuación "El testamento del Doctor Mabuse" (1933). Dos películas maravillosas en las que la fascinación visual se conjuga con un empleo del sonido increíblemente creativo.
Para Lang, que poco después partiría para EEUU, se abriría una nueva etapa de búsqueda y hallazgos de un nuevo lenguaje cinematográfico, con películas a veces irregulares y otras veces excelentes como "Furia" (1936) o "Los sobornados" (1953). Pero esa es otra historia, como diría un personaje de "Irma la dulce". De lo que no hay duda es que fue uno de los más grandes cineastas de la historia del cine.
Luciano Berriatua
Historiador y miembro de la Asociación Española de Historiadores de Cine
Descarga el folleto (pdf, 1.224,2k)
Zinemateka
-
DIE SPINNEN, 1. TEIL: DER GOLDENE SEE (LAS ARAÑAS: EL LAGO DE ORO, 1919) - 11/01/2012 18:00
-
DIE SPINNEN, 2. TEIL: DAS BRILLANTENSCHIFF (LAS ARAÑAS: EL BARCO DE LOS BRILLANTES) (1920) - 11/01/2012 20:00
-
HARAKIRI (1919) - 18/01/2012 18:00
-
DER MÜDE TOD (LAS TRES LUCES, 1921) - 18/01/2012 20:00
-
DR. MABUSE, DER SPIELER – EIN BILD DER ZEIT (EL DOCTOR MABUSE, 1922) [PARTE 1] - 25/01/2012 17:30
-
DR. MABUSE, DER SPIELER – EIN BILD DER ZEIT (EL DOCTOR MABUSE, 1922) [PARTE - 25/01/2012 20:30
-
DIE NIBELUNGEN: SIEGFRIED (LOS NIBELUNGOS – 1ª PARTE: LA MUERTE DE SIGFRIDO, 1924) - 01/02/2012 17:30
-
DIE NIBELUNGEN: KRIEMHILDS RACHE (LOS NIBELUNGOS – 2ª PARTE: LA VENGANZA DE KRIMILDA, 1924) - 01/02/2012 20:00
-
METRÓPOLIS (1927) - 08/02/2012 19:30
-
SPIONE (LOS ESPÍAS, 1928) - 15/02/2012 17:00
-
FRAU IN MOND (LA MUJER EN LA LUNA, 1929) - 15/02/2012 19:45
